CONCLUSIONES
Como conclusión, el derecho de autor efectivamente ha logrado
desarrollarse como una herramienta que en la sociedad de la información,
no solo protegerá a los autores y los incentivará a seguir creando, sino que
además facultará a los usuarios para que accedan a ciertos bienes de
interés cultural, educativo y/o informativo que contribuyan con el fin de
construir la sociedad del conocimiento a la que aspiramos. Sin embargo,
para que eso sea posible, el derecho no puede ser óbice a la interacción
entre el derecho de autor y las TIC, sino que debe facilitar y garantizar el
desarrollo de una sociedad virtual en donde la tecnología sea un medio y
no un fin para conseguir y producir conocimiento.